jueves, 25 de febrero de 2016

Capitulo 3

Encontré uno mas. 
Todo comenzó como con aquellos y los otros. Eran dos niños, considerados por la sociedad mayores pero que no conocían ni a sus madres.
Fue terrible pero tan bello.
El primer amor siempre es el que mejor se acuerda uno ¿no? Pues ella aun después de tanto tiempo toca su olor y ve sus caricias. El, ahora, está enamorado, muy enamorado de hecho, pero no de ella… pobrecita nuestra. Pobrecita sí, pero ¿cuál de las dos?
Avanzo la cosa como todo, besos, risas, despistes, enfados, llantos, y un supuesto punto.
Supuesto porque ni hoy ha acabado para ninguno de los dos. Son la letra pequeña de sus contratos, lo que no se le dice a la pareja, la persona que ocultas que existe o que deseas porque está mal visto o porque es ese dulce y pequeño secreto propio, vivo, demoledor.
 La casilla sin tachar, el nombre sin borrar, el contacto sin eliminar, maravillosos dígitos que ocultan terribles conversaciones. Ese conjunto de letras que no te hacen volar sino que te abstraen completamente. De menos o de más pero mucho.
Se intentaron olvidar de todas las maneras, odiándose, asqueándose, detestándose, pero no había manera es que eran ellos dos. Eran como dos imanes completamente opuestos, no tenían nada en común, como el cielo y el infierno. Aunque en estos términos los dos tiraban mas para un lado, adivinen cual… Pero es que no pudieron.
Vicios que mataban más que el tabaco pero que nos dan la vida. ¿Entienden?

¿No se volverán a encontrar? Pues sería una pena. Así que si no se encuentran me encargaré de hacerles un final porque ya llevan demasiados libros y nos aburren a todos.

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