lunes, 15 de agosto de 2016

Llamas

Hace tiempo que deje de verle la cara.
Sólo había algo burdo y cruel, un aliento muy amargo rezumaba placer oscuro.
No fue así del todo siempre, un dia fue cuerpo.
Las raíces arden con el y estamos muriéndonos, pero tú no hagas nada, volverá como el mar a la isla. No hagas nada, aunque matarme no estaría del todo mal.
Harta de llevar el collarín, harta de ser el apodo, el teléfono,  el orgasmo gratuito. Harta de llevar el vestido rojo de vuelo. Quítamelo y deja de verme desnuda.
Yo nunca me apunté a esto por las heridas, yo nunca quise darte dolor de cabeza, yo sólo quería autodestruirme. 

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